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domingo, 14 de noviembre de 2010

QUIÉNES HACEN LA GUERRA

"El hecho de que, en la antigua Grecia, los profesionales de la guerra fueran sólo hombres no permite asumir que sólo ellos fueran generadores de violencia, ni que la posición de víctima, la del lado del pasivo llanto, sea la única posible para la mujer en un contexto agresivo. [...]

Nuestra encuesta sobre el conflicto marcado por la división sexual niega como punto de partida el carácter sistemático de la ecuación «violencia es a masculinidad lo que hedonista pacifismo a feminidad»."

Ana Iriarte & Marta González 
Entre Ares y Afrodita. Violencia del erotismo y erótica de la violencia en la Grecia antigua, pág. 12.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

ENERGÍA CAÓTICA

"Esta visión de Eros como el hijo mono pero problemático de Afrodita es tardía, y cuando comenzamos a indagar en su linaje, encontramos algo muy diferente de nuestro Cupido de las tarjetas de felicitación, algo más aterrador y monstruoso, algo más próximo a lo que Medea experimenta cuando el muchacho deja las serenas y gozosas estancias del Olimpo y entra en nuestro mundo de caos y muerte.


Incluso los más antropomórficos padres de Eros que le atribuye por primera vez Simónides, Afrodita y Ares, huelen a desorden y violencia, pues Ares desde luego es el dios de la guerra, el más odioso de los dioses, y transfiere a su hijo algo de su marcial poder destructivo.


Aunque unimos sexo y violencia cuando nos quejamos de la degeneración de la televisión, los vemos como realidades opuestas. Los griegos eran más inteligentes. Veían el sexo y la violencia como dos caras de la misma moneda irracional, que se penetran e intensifican mutuamente, creando una violencia sexual que explotaba en una profunda destrucción y desorden, una doble energía caótica que amenazaba los cimientos de la cultura y la identidad humanas.


Nuestra idealización de la sexualidad, inspirada en el Romanticismo, como una fuerza de liberación personal y autorrealización chocaría a la mayoría de los griegos, que la verían como una peligrosa locura y falsa ilusión."




THORNTON, B. S., Eros: the myth of ancient Greek sexuality, Westview Press, 1997